29 de Abril 2008

A propósito de Godoy, Rajoy y el afrancesado ZP

Mariano Rajoy fue nombrado a dedo igual que Godoy

Pero el de Badajoz no pasó de marzo, cuando el motin de Aranjuez, mientras que al gallego el motín le ha estallado en abril, pero a diferencia del Príncipe de la Paz, parece que capea el temporal y se aferra al bastón de mando, incluso dando un puñetazo sobre la mesa.

La clase política actual no es más brillante ni mucho menos que la de hace dosciento años. El Borbón actual tiene mucho de Fernando VII por aquello de la cobardía a la hora de defender a su Nación. Pero quizá tambien tenga algo de Carlos IV. Esperemos que los españoles no tengamos que lamentar su mandato, ahora todos lo alabamos, echando la culpa a los políticos pero eximiéndole a él de cualquier responsabilidad sobre nuestros males. El pueblo quería a sus gobernantes en aquellos tiempos y ahí esta toda la sangre española derramada al grito de 'por España, por el Rey'. Y ahora la gente venera a D. Juan Carlos I aunque el país se desintegra, la solidaridad interterritorial es una quimera y las autonomías dialogan de tú a tú con el Estado.

Pero no solo el Monarca es absolutamente criticable. Tras cuatro años de sufrir un desastroso Gobierno dedicado al marketing empleando la eficaz técnica de la segmentación de clientes, es decir, al colectivo comunista memoria histórica, a los gays y lesbianas el matrimonio que apenas les interesa, a los inmigrantes la regularización, a los nacionalistas la sumisión del Estado y cuatro tazas de nacionalsocialismo y a los laicistas el ataque a la iglesia, tras todo esto digo, el líder de la oposición no fué capaz de ganar las elecciones.

Bueno pues después de analizar este panorama, confieso que descrubro un político de raza, no de la raza política al uso, es decir la de la tomadura de pelo al personal, sino de la raza de la honradez, de la claridad de ideas, del amor y la defensa de su tierra, de sus conciudadanos sin caer para nada en el nacionalismo, ni en las payasadas regionalistas de Revilla. Un hombre que transmite confianza, un hombre al que dan ganas de confiarle la administración de la cosa pública. No hablo de Rajoy. Estoy hablando de Ramón Luis Valcárcel. Una persona decente, de gran carisma, que incomprensiblemente ha estado en la penumbra. ¿Pero cómo se ha podido permitir Mariano Rajoy tener a Valcárcel confinado a su maravillosa tierra murciana, a la que defendería mucho mejor desde el Congreso?. ¿No sería bastante mejor portavoz que Soraya, que francamente lo único que transmite es inseguridad e inexperiencia? Soraya tiene mucho futuro, pero Valcárcel es presente y futuro para todos, incluyendo Soraya. Claro que ahora es tarde porque Valcárcel no es diputado. Mariano es buena persona, pero peor político que Valcarcel. Mejor que Godoy espero que si, pero la verdad es que no me importaría que le derribara un Motín de Valencia, no por mala persona ni por mal político, pero sí por el bien de España. Si no, tendremos al afrancesado ZP muchos muchos años.

enviado por Juan Carlos Urbano López Sin comentarios

escribe tu comentario

Si prefieres firmar con tu avatar, haz login


(Por ejemplo http://www.google.es)